sábado, 30 de agosto de 2008

Lo protegen para después derribarlo.

Así es como hacen las cosas aquí. Primero lo meten en el catálogo de bienes protegidos y luego le meten la excavadora para alegrarle la vida al constructor de turno. Más desfachatez no se ha visto en ningún sitio.
A esto se le llama reírse de los vecinos en plena cara. Vaya pandilla de *.* que tenemos.

Pincha para leer más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

NO SE PUBLICARAN LOS COMENTARIOS QUE NO SE AJUSTEN A LAS NORMAS DEL BLOG.

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

.

.