… aunque en Candás todo lo malo es posible, que un padre
mandara a su hijo a una mamandurria en la que participa un ayuntamiento que les
jode la vida y una empresa que les enferma. Sería para pensarse si eso no entra
dentro del apartado “maltrato” con tintes de "síndrome de Estocolmo".
Jamás lograré entender la calaña que hay en este pueblo que mete
miedo.
Curioso que les llamen jovenes con 10 años al igual que cuando dicen joven a uno de 30 y pico cuando les conviene.
ResponderEliminarEse campus estaria bien para gente 16-17 años antes de decidir si estudiar esto o aquello, pero me da que es un apartadero lava cerebros veraniego para niños.